El miedo de
volver a esto
me paraliza,
recorre mi
espalda y la piel me eriza.
Tengo miedo de
escribirte otro verso,
de aceptar que no
he olvidado aquellos momentos,
como me enamoré
de ti,
y las palabras
que usaste
cuando dijiste
amarme.
Me destruye recordarte
así,
a cuentagotas y
con un temor desplomante
de mí
más que de ti.
Fuimos pasando de
todo
a nada,
queriendo entregarnos
al olvido
aun cuando se ama.
Temo por mí
y mi apego.
Sigo esperando
por ti
aunque el camino
de vuelta has olvidado.
No poder
olvidarte
me aterra.
Olvidarte
me enloquece.
Tu ausencia me
fatiga,
pero tu presencia
me lastima.
No dejo de
extrañarte,
incluso cuando de
nada sirva.